Contradicciones en el fomento de la ciudadanía

26/06/2010

El segundo ejemplo de las contradicciones que rodean las apelaciones a una ciudadanía activa lo podemos encontrar en los movimientos de protesta contra la globalización. Cuando la mayor parte del discurso político oficial repite una y otra vez las consecuencias negativas que se derivan de la apatía y desinterés de los ciudadanos hacia las cuestiones públicas, especialmente entre las nuevas generaciones, la naturaleza y los significados del movimiento antiglobalización son interpretados por las élites políticas como una reacción de carácter antisistémico, en contra de los representantes democráticamente elegidos. En vez de resaltar el hecho positivo que supone el que los ciudadanos se incorporen al debate público y traten de expresar, de distintas formas, su opinión sobre la marcha de la globalización, se insiste en las formas de actuación a través de la protesta colectiva y en el desafío que plantean a los mecanismos participativos de las democracias representativas. Sin duda, son muchas las críticas que se pueden hacer a este movimiento planetario que es la protesta contra la globalización pero, por lo que importa resaltar, es que apunta hacia una nueva actitud más activa y responsable de determinados sectores sociales que tratan de conseguir mediante la acción colectiva un protagonismo en la esfera pública que les convierta en agentes de influencia política (Ceri 2002). El problema principal es que el protagonsmo cívico de estos sectores supone un cuestionamiento radical de los principios de actuación de las elites políticas, sociales, económicas o culturales.

Extraído de: Jorge Benedicto y María Luz Morán (2002) La construcción de una ciudadanía activa entre los jóvenes. Instituto de la Juventud, Madrid.

Disponible on line en: http://www.injuve.migualdad.es/injuve/contenidos.downloadatt.action?id=1590867683